miércoles, 22 de febrero de 2017

Porno xxx, ¿en pareja o en equipo?

Vamos a empezar fuerte con el objetivo de este blog, y os hago la siguiente pregunta: ¿cómo os gusta tener una sesión de sexo xxx duro, a solas, en pareja o con todo un grupo?

El sexo, cuando no se trata de auto-masturbación, es el mejor deporte que se puede practicar en equipo. La cuestión de esta pregunta es de cuántas personas debe componerse ese equipo. Y la respuesta siempre depende de los gustos personales, por supuesto, pero también de qué clase de práctica sexual estamos hablando, y os explicaré qué quiero decir con esto.



Para las jovencitas xxx, a no ser que sean más adelantadas de lo necesario, seguro que lo que les pone es el sexo en pareja. Y está muy bien, es necesario que vayan conociendo su cuerpo poco a poco, a la vez que también exploran el del otro (u otra, depende del caso). Es lo mejor para ir conociendo cómo hay que comportarse a la hora de una relación sexual, concentrándose sólo en una única persona.

Ah, pero si ya hablamos de maduritas follando, a estas seguro que les va más formar un grupo. Generalmente ya están casadas, o lo han estado, y eso de tener un sólo tío en la cama pues ya les sonará bastante. Ahora, la novedad es meter a cuantos más mejor, y si es a la vez ya sería su sueño hecho realidad. Para estas tías la cantidad sí que importa, y ellas son muy conscientes de eso.

Para el sexo anal, por ejemplo, y al menos las primeras veces, lo mejor es que sea un tema de dos. Si una no se introduce en este tema con tranquilidad y todas las facilidades, puede llegar a ser una experiencia poco placentera, que marcará las próximas veces que queremos intentarlo. Sería una pena desperdiciar estos momentos, así que lo mejor es ir despacio y con una persona de confianza, para que todo vaya sobre ruedas.

¿Y si ya lo hemos probado antes en plan tradicional, y ahora nos va el sexo anal POV? Pues bueno, yo diría que en ese caso hace falta una persona más, que grabe toda la escena con su cámara. Ahora bien, la cuestión está en si queremos que ese alguien se turno con el que nos la está metiendo por el culo, o sea un simple espectador; de cualquier forma, la cosa será cuestión de tres, aunque si al final eres muy audaz o ya tienes mucha experiencia, esto se puede convertir en una reunión muy grata con tantas pollas como a ti te apetezca.

Y bueno, las reinas del sexo en grupo, las tan mal afamadas orgías, estas serían las reinas del cotarro. Lo bueno de esto es que ya no seréis vosotras solas las que disfrutaréis de muchos tíos, sino que os acompañarán otras mujeres con las que te podrás intercambiar los maromos, o no, según tus gustos. Pero la posibilidad estará ahí, sólo tú decides si haces uso de ella o no.

Ahora sólo está en el ánimo de cada uno la modalidad sexual que quiera practicar. ¿Y tú, al fin, por cuál te decidirás? Espero que nos lo cuentes muy pronto, un saludo hasta entonces.

viernes, 13 de enero de 2017

El deporte de equipo en la sociedad actual



En un mundo cada vez más globalizado, el concepto de individualismo casi podría decirse que se está perdiendo. Recuerdo que hace un tiempo, cuando yo misma iba al colegio, en que se insistía mucho en que los niños hiciéramos trabajos de equipo y jugáramos juntos en el recreo, alimentando así el concepto de grupo; pero me parece que ahora eso ya no es tan importante.
Es cierto que en la actualidad los niños hacen una vida más sedentaria por causa de la televisión, y del uso de las nuevas tecnologías como los móviles y los videojuegos. Pero, ¿los hace eso más individualistas? Pues lo cierto es que no, ya que en algún momento deben volver a la sociedad, y entonces, aunque tengan carencias para relacionarse con los demás, no tendrán más remedio que adquirirlas; como son niños, eso les saldrá naturalmente y acabarán por compartir con los demás los asuntos en que se han ocupado en esas horas a solas, pero cuando crezcan, como se suele decir, la fuerza obliga, entonces sí que no tendrán otra opción.
Y es que, gracias a las telecomunicaciones, a una ya le es imposible permanecer totalmente a solas y aislada, aunque lo quiera; yo diría que casi no hay manera de desconectarse completamente, o al menos no he encontrado la manera. Y ojo, no es que quiera hacerlo, soy una persona social por naturaleza, y además de las que interactúan en persona.
Lo que digo es que antes, cuando ibas a estudiar, o a trabajar, como mucho te relacionabas con el entorno más cercano a ti, pero eso ahora ha cambiado; conéctate a internet, y conocerás a millones de estudiantes y trabajadores con los que interactuarás casi sin darte cuenta, y eso es lo que ahora nos parece normal y cotidiano.
Por eso, ahora ya ni siquiera los deportes en equipo, tan en boga cuando yo era pequeña, son realmente eficaces para educar en el grupo. Seguro que al nombrarlos, a todos nos ha venido a la mente en omnipresente fútbol, pero entonces mejor me lo ponéis. ¿Acaso alguien puede pensar que esos famosos equipos que vemos en la tele, son realmente un grupo bien avenido? Ni hablar, justamente porque tienen que hacer equipo no quieren, y sus jugadores aprovechan cualquier oportunidad para realzar su individualidad, no lo dudéis.
Y es que creo que la educación para el grupo está sobrevalorada, y no porque no la crea importante, sino porque pienso que el ser humano la lleva intrínsecamente en su ADN, casi sin darse cuenta. Y el problema es que, cuando finalmente pertenece a un equipo bien estructurado, empieza a querer señalarse como persona única, cosa que por otra parte también se dice es importante para nuestra educación social. ¡Si es que así no hay quien se entere, hombre!
En fin, que en este blog me gustaría hablaros de aquellas situaciones en las que ser un equipo o tener un grupo no es tan beneficioso como parece (cualquiera diría que es un chiste, si lo que quiero es que me leáis y formemos una comunidad), y también de lo contrario, cuando realizamos actividades que disfrutaríamos mucho más si fuéramos varios. ¿Confuso? Veremos cómo va la experiencia.